domingo, 2 de mayo de 2010

Infancia, dulce infancia

La mayoría de nosotros cuando recordamos nuestra infancia la recordamos como una etapa dulce, divertida, sin problemas y sobre todo inocente.
El otro día estaba tratando de recordar una canción del estilo del ta te tí que habíamos aprendido en jardín y me di cuenta lo morbosa, y sádica que era. Después de eso me quedé pensando... y pensando... y volviendo a pensar.
En ese momento reaccioné los contenidos que contienen la mayoría de las canciones que me enseñaron mi mamá, mis seños, mis niñeras.
Paso a mostrar lo que digo.
La del estilo ta te ti que les contaba dice así:

Un bichito colorado, 
que mató a su mujer,
con un chuchillito de punta alfiler,
le sacó las tripas, se puso a vender,
a veinte a veinte las tripas calientes de 
su - mu - jer!.


Después recordé una que me cantaba mi niñera:
Aserrín, aserrán,

los maderos de San Juan,
Piden queso, les dan hueso
Y les cortan el pescuezo!
-Excuse me!! Les cortan el pescuezo?? No es demasiaado para un nene chiquito? 


También canturreando por la calle me di cuenta el tono lésbico de esta:

Arroz con leche me quiero casar, con una señorita de San Nicolás, que sepa coser, que sepa bordar, que sepa abrir la puerta para ir a jugar.
Yo soy la viudita, del barrio del rey me quiero casar y no sé con quién.
Con esa sí, con esa no, con esa señorita me caso yo.
-OSEA,si es la viudita. Cómo se va a querer casar con una señorita?? Mmm...


Luego, un juego de manos que nos arrojaba directamente al feminismo:
A mí me gusta un chico que anda en bicicleta, 

con pantalones cortos,camisa y camiseta,
yo le tire un beso, el no me tiro nada,
yo muy enojada le canté esta canción: 
Zapallo, verdura los chicos a la basura 
Sandia, Melón, las chicas son mejor.


Pero mi preferida preferida era la de los alpinos.

Eran tres alpinos que venían de la guerra 
Eran tres alpinos que venían de la guerra 
idia da, rataplán... 
que venían de la guerra... 

El más chiquitito traía un ramo de flores 
El más chiquitito traía un ramo de flores 
idia da, rataplán... 
traía un ramo de flores... 

La hija del rey estaba en la ventana 
La hija del rey estaba en la ventana 
idia da, rataplán... 
estaba en la ventana 

Oh buen alpino, regálame esas flores 
Oh buen alpino, regálame esas flores 
idia da, rataplán... 
regálame esas flores 

Las flores te daré si te casas conmigo 
Las flores te daré si te casas conmigo 
idia da, rataplán... 
si te casas conmigo 

Pregúntale a papá, el te contestará 
Pregúntale a papá, el te contestará 
idia da, rataplán... 
el te contestará 

Buenos días señor rey, yo me caso con su hija 
Buenos días señor rey, yo me caso con su hija 
idia da, rataplán... 
yo me caso con su hija 

Retírese de acá, o lo mando a fusilar! 
Retírese de acá, o lo mando a fusilar! 
idia da, rataplán... 
o lo mando a fusilar 

Al día siguiente moría fusilado 
Al día siguiente moría fusilado 
idia da, rataplán... 
moría fusilado 



La hija del rey se murió de tristeza 
La hija del rey se murió de tristeza 
idia da, rataplán... 
se murió de tristeza 

Y el rey también al ver morir a su hija 
Y el rey también al ver morir a su hija 
se murió de tristeza 
idia da, rataplán... 

a los tres días resucitaron todoooos, a los tres días resucitaron todos. 
tirtaitá rataplán, resucitaron tooodoos 



Pero cuando ésto no sólo en época de jardín. 
Ya desde que eramos unos pimpollitos, unos bebés nos cantaban:

Duérmete niño
duérmete ya
que viene el  coco,
y te comerá

No es demasiado decirle a un niño que el lobo o el coco lo comerá? Cómo pretendían que el bebé se duerma con la simple idea que por ahí, si por esas casualidades se despertaba o no podía dormir lo iba a comer un ser terrorífico.


Bueno, no sé ustedes, pero yo la canción de Mambrú las partes más tristes y que deberían ser aptas para mayores de 10 años me las enseñaron así:
Mambrú ha muerto en guerra. 
¡Qué dolor, qué dolor, qué pena! 
Mambrú ha muerto en guerra, 
y yo le fui a enterrar. 
JA JA JA, JA JA JA
Y yo le fui a enterrar! 
Dios mío. Que linda educación. Después los nenes se hacían pis encima o tenían pesadillas.
Claro, quién no?


Y una canción que me encantaba también era una que me cantaba mi mamá en francés:
Alouette, gentille alouette,
Alouette, je te plumerai. 

Je te plumerai le bec, 
Je te plumerai le bec,
Et le bec, et le bec, 
Alouette, Alouette ! 
Ah ! ah ! ah ! ah !

Je te plumerai les yeux, 
Je te plumerai les yeux,
Et les yeux, et les yeux,
Et le bec, et le bec,
Alouette, Alouette ! 
Ah ! ah ! ah ! ah !

Je te plumerai la tête,
Je te plumerai la tête
Et la tête, et la tête
Et les yeux, et les yeux,
Et le bec, et le bec,
Alouette, Alouette ! 
Ah ! ah ! ah ! ah !



Sonaba súper dulce y alegre.
Pero ahora... lean la traducción:



Alondrita, graciosa alondrita
Alondrita, te desplumaré.



Te desplumaré el pico
Te desplumaré el pico
Y el pico, y el pico
¡Alondrita, alondrita!
¡Ah! ¡ah! ¡ah! ¡ah!

Te desplumaré los ojos, 
Te desplumaré los ojos, 
Y los ojos, y los ojos,
Y el pico, y el pico
¡Alondrita, alondrita!
¡Ah! ¡ah! ¡ah! ¡ah!

Te desplumaré la cabeza,
Te desplumaré la cabeza,
La cabeza, la cabeza,
Y los ojos, y los ojos,
Y el pico, y el pico
¡Alondrita, alondrita!
¡Ah! ¡ah! ¡ah! ¡ah!

Increible no?
Se ve que en todas las culturas está presente esta morbosidad en las canciones infantiles. No es cierto?
Continuará...

0 comentarios: